Resistencia a antibióticos

Los antibióticos y antimicrobianos son medicamentos que curan enfermedades causadas por bacterias y otros microorganismos. Utilizados correctamente salvan miles de vidas, pero el mundo se está enfrentando a un serio problema. Y este problema parecía ya resuelto cuando Fleming descubrió la penicilina. En efecto, cada vez se está presentando más un creciente problema de resistencia a estos medicamentos.

microorganismos

Los microorganismos evolucionan cuando se exponen frente a los antimicrobianos: mueren los individuos sensibles y sobreviven aquellos que han mutado y se han hecho resistentes. Son a los que, conforme va pasando el tiempo debemos enfrentarnos, y ya no son sensibles a los medicamentos que disponemos.

Según la OMS, la resistencia a antibimicrobianos:

  • Compromete la prevención y el tratamiento eficaz de un número cada vez mayor de infecciones causadas por bacterias, parásitos, virus y hongos.
  • Constituye una seria amenaza para la salud pública mundial.
  • Afecta a todas las partes del mundo sin excepción.

Hay que tener en cuenta que las infecciones causadas por microorganismos resistentes no responden a los tratamientos convencionales, alargando la duración de la enfermedad, y aumentando incluso el riesgo de muerte por enfermedades que ya se tenían controladas.

Además, la resistencia a los antibióticos pone en jaque a los logros de la medicina moderna. ¿Quién se arriesgará a una operación de cirugía preventiva? O, ¿cómo se harán transplantes de órganos sin profilaxis antimicrobiana?.

Así que, ayuda al mundo a luchar contra la resistencia a los antibióticos:

  • Utiliza sólo antibióticos cuando te los prescriba tu médico.
  • No presiones a tu médico para que te lo prescriba. Ni presiones a tu farmacéutico para que te lo venda sin prescripción médica. El farmacéutico no puede recetar, ni vender antibióticos sin prescripción médica.
  • No utilices antibióticos para la gripe o el refriado: no son eficaces contra los virus.
  • Sigue al pie de la letra las instrucciones de tu médico cuando tomes antibióticos. La posología y duración del tratamiento debe ser el adecuado. No interrumpas el tratamiento aunque te sientas mejor.
  • No des ni recomiendes antimicrobianos a otras personas, ni utilices recetas sobrantes de tratamientos anteriores.
  • Lávate las manos y evita el contacto directo con enfermos para evitar el contagio de infecciones bacterianas y víricas.
  • Utiliza preservativo para prevenir el contagio de infecciones de transmisión sexual.
  • Vacunate y ten al día tu carnet de vacunaciones.

No queremos llegar a una era postantibióticos en la que infecciones comunes puedan volver a ser mortales.